La meta de la Administración Distrital es llegar al menos al 10% de residuos aprovechados en la ciudad, hoy solamente el 2.7% lo son.

Para la Alcaldía Mayor de Bogotá es una prioridad transformar el modelo de tratamiento de los residuos sólidos, apuntándole al aprovechamiento, la reutilización, el consumo responsable y alternativas para generar energía. Por eso, a través de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos -UAESP-, se consolidó una alianza con Compromiso Empresarial para el Reciclaje en Colombia -CEMPRE-, referente técnico y articulador de todos los actores de la cadena y proyectos de economía circular en Latinoamérica.

La ciudad ha asumido el reto de disminuir el número de toneladas que genera cada bogotano, a la fecha se parte de la base de 334 kg generados por cada persona diariamente. En Bogotá, según un estudio realizado por la UAESP en el 2017, solamente se aprovecha el 2.7% de los residuos, la meta de la Administración Distrital es llegar al menos al 10%.

En la actualidad, la mayoría de los ciudadanos conocen una sola forma de separar los residuos: La bolsa negra y la bolsa blanca. En la negra se disponen los orgánicos y sanitarios que van a terminar en Doña Juana; mientras que en la blanca se disponen los residuos aprovechables, limpios y secos, que son recuperados por los más de 24 mil recicladores que tiene la ciudad. Son ellos quienes clasifican, separan y transportan este material a las Estaciones de Clasificación y Aprovechamiento – ECA, de la ciudad.

A estas bolsas se sumará próximamente la verde por decisión del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, que estableció en la resolución No. 2184 de 2019, un código de colores unificado para la separación en la fuente que incluye el uso de una bolsa verde para disponer los residuos orgánicos potencialmente aprovechables, a partir del 1 de enero de 2021.

Las metas que podemos lograr

La administración de Bogotá tiene el propósito de reverdecer la ciudad. Por esta razón se establecieron metas que apuntan al cumplimiento del Plan de Desarrollo Distrital, una de ellas es la construcción e implementación de un modelo de aprovechamiento de residuos y también una estrategia de cultura ciudadana que hará más sostenible la gestión de los mismos.

Con el firme propósito de cumplir con estos retos es necesario contar con el compromiso de los habitantes de Bogotá y el incremento de la cultura ciudadana, acompañado del trabajo del sector privado enfocado en la economía circular, educación, tecnología e innovación para tener una ciudad más sostenible.

Mientras la administración Distrital, por medio de la UAESP, fomenta y busca incrementar el aprovechamiento y el reciclaje, algunas empresas del sector privado han creado agremiaciones que trabajan en la misma línea. Organizaciones como CEMPRE, por ejemplo, juegan un papel importante al convocar empresarios en todo el país, que creen en la importancia de unir voluntades para generar una cooperación sólida entre sectores privados y públicos. Para esta organización es prioritario trabajar por y para la economía circular, el aprovechamiento y aportar al cumplimiento de Objetivos de Desarrollo Sostenible para el año 2030.

La UAESP y CEMPRE tienen un pacto por la vida y por mitigar el impacto ambiental, consolidando alianzas, generando acuerdos, y pactando compromisos por una ciudad reverdecida; donde los residuos sólidos aprovechables se convierten en materia prima de nuevos procesos productivos y se respetan los principios básicos de la naturaleza.