Laura Reyes – Directora ejecutiva CEMPRE

Durante este año, tuvimos que pensar en cómo hacer las cosas completamente diferente. Sin pausa, en casa, en familia o solos y enfocándonos desde el compromiso para que la incertidumbre se convirtiera, y así fue, en una motivación más para acercarnos al resultado propuesto en este 2020, ya que en el caso de nuestra organización, significa la continuidad del modelo.

Hace ya un año celebramos nuestros primeros 10 años. Recuerdo cada minuto de preparación y de celebración, al final del día me acompañaba una emoción, entre la esperanza y miedo, y una pregunta “¿qué aprendí hoy?”. La respuesta a ese momento, la he configurado durante este año. He aprendido el real valor de la acción individual en lo colectivo. Desde lo personal, me gustaría compartir que he ratificado con cada reto el valor que el propósito de la organización aporta al mío propio, porque cuando me pregunto, dónde podría estar mejor o cómo le explicaría mi hijo el significado de éxito, las respuestas me llevan siempre a mi lugar actual, desde donde puedo aportar con acciones concretas a mantener y potenciar la riqueza de nuestra casa común, la tierra.

En tiempos de incertidumbre como los vividos,  ser muy ambiciosos nos juega en contra pero acogernos a nuestros compromisos hace la diferencia, de acuerdo con nuestro rol y nuestra responsabilidad. Todo esto ha requerido y seguimos cada día en la estructuración de un equipo que va más allá de sus metas, que es responsable de sus acciones y está ávido por encargarse de su aprendizaje. También, llegar a los acuerdos claves con asociados que entienden su rol, se comprometen y actúan en la misma medida.

Lo anterior, es el resultado de respaldar con hechos nuestras declaraciones, lo cual es replicable y exponencial en la medida que nos mantengamos enfocados en el propósito, que confiemos y generemos confianza a nuestros portadores de opinión. Sin modestia, puedo afirmar que el año 2020 puede ser uno de los mejores en la historia de la organización. Resultados concretos nos lo demuestran.

  • Nos acercamos a ser el Referente Técnico, al consolidar, organizar y hacer disponible los resultados de la gestión de 10 años en un solo lugar, acelerando la curva de aprendizaje para nuestros asociados, que se reflejará en su acción en campo hacia la Economía Circular.
  • Un proyecto enfocado en incrementar las tasas de aprovechamiento, en donde cada acción individual suma al colectivo. Enfocado en la acción y el respeto por el rol de cada actor en la cadena, que hoy invita a otros a hacer parte de la plataforma RED RECICLO.
  • Un piloto de generación de nuevo conocimiento en articulación con CEMPRE LATAM, en compañía de la CEPAL, DNP y Universidad del Rosario, que nos llevan a estructurar nuestra gestión desde un nuevo enfoque para el futuro.

En CEMPRE, nos sigue motivando más que nunca incrementar la recuperación de los residuos en el país, y abrir nuevos ciclos a partir de estos, haciendo tangible el concepto de circularidad.  Lo podemos hacer juntos o podemos sumar desde esquinas diferentes, de cualquier modo no es posible competir cuando buscamos lo mismo.

Para despedirme, quiero responder a mi pregunta, ¿Qué aprendiste hoy?, concretamente aprendí que la alegría, la ilusión y por supuesto el nerviosismo son emociones que me acompañarán cada día el próximo año;  y esto es justamente lo que me motiva, por que en adición sé que los resultados los generamos todos en el tiempo,  que cada paso nos deja un gran aprendizaje, y por último que siempre será mejor excusarse que inmovilizarse ante la posibilidad de acción.

¿Qué opinan ustedes?  Los invito a leernos, a escribirnos y a hacer parte!